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Cuidado con lo que tomas
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El consumo de alcohol y otras drogas afecta seriamente a la salud. La información y la prevención son fundamentales para evitar consecuencias imprevistas.


Dentro de los programas de Salud y Seguridad de las compañías, se pone cada vez más énfasis en los planes de prevención sobre el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, con el objetivo de reducir los posibles riesgos laborales y crear un entorno más seguro con personas que gozan de buenos hábitos en un ambiente saludable.

Para evitar consecuencias imprevistas en el trabajo, es fundamental poner los cinco sentidos a la hora de realizar cualquier tarea. La aceptación social del consumo de ciertas sustancias tiende a minimizar la importancia del efecto negativo que estas tienen en el desempeño diario.

En algunos casos, el consumo de ciertas sustancias puede generar una falsa seguridad y perder la percepción de los riesgos, reducir los reflejos en la conducción o provocar somnolencia, por lo que se puede poner en riesgo la propia salud y la de las personas con las que se trabaja.

Para evitar consecuencias imprevistas en el trabajo, es fundamental poner los cinco sentidos a la hora de realizar el trabajo
De hecho, la OIT estima que las lesiones relacionadas con las drogas y el alcohol suponen actualmente entre un 15 y un 30% del total de los accidentes relacionados con el trabajo.

Consecuencias para la salud El abuso de estas sustancias repercute directamente en nuestra salud, pero también a nivel familiar, en nuestras relaciones sociales y en nuestro entorno de trabajo. Incluso puede tener consecuencias de tipo legal.

Por ello, la prevención es la clave en la solución de este problema poliédrico. Inicialmente la información sobre los efectos del consumo y su posterior repercusión debe ser la base de nuestro modelo de conducta. Existen factores tanto internos como externos que favorecen el consumo. Sin embargo, también se dan otros llamados protectores que podemos desarrollar para reforzar nuestra actitud frente al uso de sustancias psicoactivas.

Finalmente, en caso de que detectemos un consumo abusivo, es muy importante buscar ayuda profesional lo antes posible para minimizar las consecuencias, sin prejuzgar y ayudando a que las personas utilicen sus propios argumentos para iniciar un cambio.


EL DATO
La OIT estima que las lesiones relacionadas con las drogas y el alcohol suponen actualmente entre un 15 y un 30 % del total de los accidentes relacionados con el trabajo.


Mitos y realidades
El consumo de drogas se puede controlar
Esto es debido a una falsa percepción de control por un mecanismo de defensa, llamado ‘negación’, que nos incita a seguir con su consumo. Es una característica que aparece en la mayoría de las personas durante todo el proceso de adicción, permaneciendo, incluso, en situaciones donde el consumo ha invalidado varias áreas de su vida (trabajo, relaciones, ocio...). Por ello, el hecho de que un adicto sea consciente de que tiene un problema se considera un elemento clave para su recuperación.

Dejar las drogas no es tan difícil
Depende de la fase en el que te encuentres (uso, abuso o dependencia). Las personas que consumen ocasionalmente lo tendrán más fácil, mientras que las que presentan un abuso o dependencia lo tienen más complicado.

Dejar las drogas responde únicamente a la falta de fuerza de voluntad
Es frecuente que las adicciones ocurran simultáneamente a la vez que otros trastornos, convirtiendo la solución a este problema en algo bastante más complejo que la fuerza de voluntad. Es lo que se denominan ‘patologías duales’. En todo caso lo que sí está claro es que tiene que existir una motivación para abandonar el consumo. Esto es imprescindible para que el tratamiento de la adicción sea exitoso.