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La demanda de energía seguirá creciendo

El petróleo y el gas natural continuarán siendo la base energética en los próximos años, en los que se deberá apostar por las energías renovables para reducir el calentamiento global.


La Agencia Internacional de la Energía (IEA en inglés) ha emitido su informe anual ‘World Energy Outlook’, que en esta ocasión hace especial hincapié en los objetivos recogidos en el Acuerdo de París sobre el cambio climático, como mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados.

En dicho informe, la IEA prevé que la demanda energética mundial se incremente un 30% hasta el año 2040. Todas las fuentes energéticas experimentarán una subida, sobre todo las renovables. Mientras la demanda de carbón verá casi frenado su crecimiento, la de gas natural subirá un 1,5%. Por su parte, la del petróleo aumentará, aunque ralentizará su ritmo hasta alcanzar los 103 millones de barriles diarios de petróleo (bdp) en 2040 frente a los 92,5 millones de 2015.

Sin embargo, el mapa de la demanda del petróleo irá variando estos años. En los países de la OCDE se reducirá, con una caída prevista de cerca de 12 millones bdp de aquí a 2040, mientras que se prevé que se acreciente en India. De hecho, se espera que antes de esa fecha los países asiáticos en vía de desarrollo consuman más petróleo que toda la OCDE.

La IEA estima que para satisfacer la demanda prevista será necesario invertir en exploración y producción
Transporte de mercancías Y es que el petróleo, junto al gas natural, seguirá siendo la base del sistema energético mundial en los próximos lustros. La IEA refleja en su informe que la demanda de este combustible continuará creciendo ante la ausencia de alternativas a corto plazo para la industria petroquímica, la aviación o el transporte de mercancías. En cambio, prevé una reducción del consumo de petróleo de hasta 1,3 millones bdp hasta 2040 en generación eléctrica, en transporte de pasajeros y en edificios gracias a la incorporación creciente de los vehículos eléctricos, el uso de biocombustibles o la mejora en eficiencia energética.

Oferta petrolera Según el documento de la IEA, el mundo se volverá cada vez más dependiente a la producción en Oriente Medio para equilibrar el mercado –Irán alcanzará los 6 millones bdp en 2040 e Irak los 7 millones bdp–, mientras que el comercio petrolífero pondrá el foco en Asia, ya que se prevé que Estados Unidos eliminará casi todas las importaciones netas de petróleo para ese año.

La necesidad de invertir Por otra parte, esta lucha contra el cambio climático y la reducción de las emisiones de CO2 a la que hace referencia el Acuerdo de París pueden tener impactos en los ingresos futuros de las empresas y los países exportadores de petróleo. La IEA estima que para satisfacer la demanda prevista será necesario invertir en exploración y producción ante la disminución productiva de los yacimientos existentes, si bien expresa sus dudas al respecto debido al descenso brusco en inversiones que ha tenido lugar en los dos últimos años y las pocas perspectivas que hay para este 2017. Por ello, de no cambiar esta tendencia y si no se ralentiza la demanda, puede incrementarse la volatilidad del precio del crudo.


En datos
44 billones de dólares de inversión
para el suministro energético mundial. El 60% se destinaría a la extracción de combustibles fósiles, mientras que la renovables recibirán casi el 20%.

Apuesta por las renovables
para lograr la transformación energética. Las renovables tendrán más impacto en el sector eléctrico, pero menos en el del transporte y de la generación de calor.

150 millones de coches eléctricos
en 2040 por los 1,3 millones actuales. Sin embargo, la IAE señala que aún faltan políticas de apoyo universales para aumentar las ventas de estos vehículos.

500 millones de personas sin luz
y otros 1.800 millones seguirán dependiendo de la biomasa sólida para cocinar, pese al incremento en la demanda de la energía hasta 2040.