En CLH damos un paso más para proteger la integridad de las personas con el uso obligatorio de las gafas y el casco en las instalaciones.
Uno de los principales ejes del proceso de transformación cultural que estamos experimentando en CLH es seguir reforzando la seguridad en todas nuestras actividades. Fiel a este compromiso y con la finalidad de promover la prevención entre las personas de nuestra compañía, implantaremos próximamente el uso obligatorio del casco y las gafas protectoras en el exterior de los edificios de nuestros centros de trabajo; una medida que también han adoptado ya la mayoría de compañías de nuestro sector.
Tanto la cabeza como los ojos son partes sensibles de nuestro organismo y cualquier imprevisto puede tener consecuencias indeseadas. De ahí la importancia que cobra el uso de estos equipos de protección individual (EPI) para prevenir imprevistos.
“Incidir en la seguridad” “Es cierto que, en ocasiones, puede resultar incómodo llevar las gafas protectoras y el casco, pero la reducción de un solo accidente justifica la implantación de estas medidas de prevención”, afirma Jesús Manso, subdirector HSSE. “Tenemos que incidir en la necesidad de su uso para poder realizar el trabajo sin que la seguridad y salud se vean comprometidas. El objetivo es que se utilicen de manera natural y formen parte de la rutina diaria”, añade.
En el caso del casco, su utilización es fundamental para minimizar los riesgos ante choques contra objetos inmóviles, golpes con herramientas y la caída de objetos por desplome o en manipulación. Para combinar la seguridad con la comodidad, se han probado diferentes modelos y se ha seleccionado finalmente el mejor valorado. Es ligero –no pesa más de 400 gramos–, evita la sudoración, tiene forma lisa y redondeada para desviar los posibles impactos, y su arnés es flexible para absorber la energía cinética de un eventual golpe.
“La reducción de un solo accidente justifica la implantación de estas medidas de prevención”
Por su parte, recurrir a las gafas de seguridad es la medida más efectiva para evitar daños en caso de salpicadura, impacto de partículas o radiación. Entre otras características, las lentes son ligeras y con protección lateral, no se empañan, son resistentes a los arañazos, impactos y líquidos corrosivos, y fotocromáticas para que resulte cómodo llevarlas con diferentes grados de luminosidad.
Otras iniciativas seguras Esta medida forma parte de la estrategia de proteger la integridad de las personas de nuestra compañía. En CLH insistimos de manera constante en estos mensajes con el objetivo de reforzar la cultura de prevención y, así, reducir al máximo cualquier riesgo de incidente. En este sentido, en los últimos años hemos puesto en marcha iniciativas como ‘Cero Accidentes’, ‘Las charlas 5.5’ o un ‘Un accidente ya es demasiado’, entre otras. Estas actuaciones están calando en el desempeño diario de las personas de CLH y nos ha permitido que en el año 2016 se alcanzara un Índice de Frecuencia de 5,05 accidentes con baja por cada millón de horas trabajadas.
“Procuramos que las personas piensen en todo momento en seguridad, tanto en la suya como en la de sus compañeros. Eliminar los accidentes es una tarea conjunta en la que cada uno de nosotros tiene un papel fundamental”, afirma Jesús Manso. “Debemos tener metida la prevención en la cabeza en todo momento”, concluye.
Objetivo: prevención
En CLH contamos con un Plan de Prevención de Riesgos Laborales que tiene como objetivo garantizar la seguridad y la salud de las personas que intervienen en las actividades de la compañía, y todas las personas que integran el Grupo tienen la obligación de conocerlo y aplicarlo.
En esta línea, en la compañía disponemos de un Sistema de Gestión de Seguridad y Salud, certificado según la norma OHSAS 18001:2007 de AENOR, que vela por la protección de las personas, los bienes y el entorno frente a posibles riesgos que presenten actividades propias o relacionadas directamente con la compañía.