El grupo CLH ha adaptado la actividad en algunas de sus instalaciones para desarrollar un modelo de almacenamiento segregado, con el fin de ampliar la cartera de servicios que demanda el mercado.
El mercado cambia y nosotros con él. Con esta premisa, en el Grupo CLH venimos adaptando nuestras líneas de negocio a las demandas de los clientes con el fin de satisfacer sus necesidades. El modelo de almacenamiento es un ejemplo de ello, un proyecto al que estamos destinando importantes recursos en los últimos años.
La principal actividad de la compañía ha sido y sigue siendo el almacenamiento indiferenciado. Este modelo permite a los clientes introducir combustibles (gasolinas, gasóleos, queroseno…) en el sistema logístico de CLH y retirarlo casi al momento en cualquiera de sus instalaciones. “Es similar al funcionamiento de un banco: ingresas un capital y puedes retirarlo en una extensa red de cajeros automáticos”, explica el director general Comercial, Jorge Guillén.
El modelo segregado, por su parte, permite el almacenamiento de líquidos a granel, generalmente los hidrocarburos, que no pueden entrar en el sistema indiferenciado debido a sus características particulares. “Siguiendo con el paralelismo del banco, esto significa poder retirar el billete concreto que tú has introducido. De un modo más técnico, hablamos en un caso de productos genéricos y en el otro de moléculas concretas”, matiza Jorge Guillén.
En instalaciones de costa El almacenamiento segregado es una actividad cada vez más habitual en España, sobre todo en las zonas costeras, puesto que casi la totalidad de productos llegan por barco. Son graneles que normalmente no cumplen las especificaciones españolas y que los clientes almacenan según necesidades (exportación, mezcla con otros, etc).
“Utilizamos la capacidad de almacenamiento de forma más flexible, ofreciendo a los clientes agilidad y versatilidad”
“Para adaptarnos a las nuevas demandas logísticas, en CLH estamos realizando importantes inversiones en nuestras instalaciones marítimas, como es el caso de Huelva, Algeciras, Cartagena, Barcelona o Gijón”, señala el director corporativo Técnico, Javier Alonso. De hecho, las terminales de última generación, como la de Bilbao-Puerto, se han diseñado para poder desarrollar estas actividades.
Adaptación al mercado Al tratarse de productos diferenciados, no pueden entrar en contacto con otros productos por lo que requieren infraestructuras dedicadas que permitan su recepción, almacenamiento y posterior expedición. Esto exige destinar tanques completos, líneas de tuberías y otros equipos técnicos en exclusiva, ya sea construyéndolos o reorganizando los medios disponibles en las instalaciones.
“La finalidad es utilizar nuestra capacidad de almacenamiento de forma más flexible, ofreciendo a los clientes agilidad y versatilidad para satisfacer sus nuevas necesidades”, asegura Jorge Guillén. “Y todo ello cumpliendo con los estándares de calidad, seguridad y eficiencia que caracterizan a CLH”, añade Félix Gómez, subdirector de Calidad e Innovación.
En equipo y orientados al cliente
Antes de poder prestar el servicio de almacenamiento segregado, diferentes áreas de CLH han llevado a cabo un destacado trabajo en equipo para afrontar con garantías los retos que supone satisfacer las necesidades del cliente en cada proyecto.