La transición energética en España entra en una fase decisiva marcada por la demanda, las infraestructuras y la competitividad

09/04/2026

Según la II edición del “Observatorio de Tendencias en el contexto de la Transición Energética” realizado por Exolum

  • El informe señala que la descarbonización avanzará a ritmos desiguales según los sectores y requerirá combinar distintas soluciones tecnológicas para cumplir los objetivos del PNIEC
  • Sectores como el transporte pesado, la aviación o la industria intensiva necesitarán complementar la electrificación con combustibles renovables, hidrógeno y otras soluciones para avanzar en su descarbonización a corto y medio plazo

 

Madrid, 9 de abril de 2026.

La transición energética en España entra en una nueva fase, más exigente y compleja, en la que el principal reto ya no es la disponibilidad de soluciones tecnológicas, sino la capacidad de desplegarlas con rapidez, escala y competitividad para responder a la demanda real. Esta es una de las principales conclusiones de la segunda edición del Observatorio de Tendencias en el Contexto de la Transición Energética, presentado hoy por Exolum.

 

El informe pone de relieve que la descarbonización avanza a ritmos desiguales según los sectores. Mientras el sistema eléctrico sigue liderando la reducción de emisiones, ámbitos como el transporte, la edificación o la industria afrontan mayores dificultades y requerirán acelerar la incorporación de soluciones de baja huella de carbono adaptadas a sus necesidades específicas.

 

En este contexto, el Observatorio defiende un enfoque basado en la combinación de tecnologías y en la neutralidad tecnológica, como vía para avanzar de forma eficaz hacia los objetivos establecidos en el PNIEC, teniendo en cuenta la diversidad de situaciones y el distinto grado de madurez de cada sector.

 

Durante el evento de presentación, en el que han participado representantes de las administraciones públicas y del sector energético, Sara Aagesen, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha declarado que “La transición energética es fundamental para el bienestar de la sociedad. El sistema energético español cuenta con una base logística perfectamente integrada gracias a la que podemos estar tranquilos y responder a momentos complicados. Gracias a Exolum por su trabajo como actor estratégico para la cadena de suministro de nuestro país”.

 

La descarbonización avanza a ritmos desiguales y exigirá combinar distintas soluciones energéticas

El Observatorio identifica que la transición energética no avanza de forma homogénea entre sectores. Ámbitos como el transporte, la industria, los edificios o el sector agropecuario concentran gran parte del consumo energético y de las emisiones, y afrontan mayores dificultades para reducir su huella de carbono, lo que obliga a acelerar el despliegue de soluciones adaptadas a cada caso. En el caso de los edificios, los usos térmicos como la calefacción y el agua caliente sanitaria concentran cerca del 60% del consumo energético residencial, lo que refuerza la necesidad de acelerar su transformación.

 

En el ámbito de la movilidad, el transporte vuelve a situarse como el principal consumidor de energía final, impulsado por el crecimiento de la demanda y un parque automovilístico envejecido. Además, se consolida como el principal emisor, con un aumento de las emisiones del 3,1%, lo que refleja la presión creciente sobre este sector. Aunque la electrificación avanza, su ritmo no es aún suficiente para compensar esta presión, lo que refuerza la necesidad de incorporar combustibles renovables a gran escala. Esta necesidad es especialmente relevante en sectores como la aviación o el transporte marítimo, donde soluciones como el SAF o el biometanol se perfilan como una de las principales vías de descarbonización en los próximos años.

 

El informe subraya que la electrificación seguirá siendo un pilar fundamental de la transición energética, aunque su despliegue plantea retos crecientes en términos de integración de energías renovables, capacidad de red, almacenamiento y gestión de la demanda, en un sistema cada vez más complejo y exigente. En este contexto, el sistema eléctrico español ha superado los 147 GW de potencia instalada, con un peso creciente de las energías renovables, lo que pone de manifiesto que el reto ya no es solo incorporar nueva capacidad, sino garantizar su integración eficiente y gestionar su variabilidad.

 

En el ámbito industrial, la descarbonización está desplazando parte de su foco hacia la gestión del carbono (CCUS), clave para sectores de difícil electrificación y para preservar la competitividad en el contexto europeo. El desarrollo de infraestructuras que permitan capturar, transportar y almacenar CO₂ será determinante para avanzar en este proceso y habilitar nuevas cadenas de valor asociadas a combustibles sintéticos y otros productos descarbonizados.

 

En este contexto, el Observatorio señala que la transición energética requerirá combinar distintas soluciones -electrificación, biocombustibles avanzados, e-fuels, hidrógeno renovable, gases renovables y tecnologías de captura de carbono- en función de la madurez de cada sector, la disponibilidad de infraestructuras y las condiciones económicas.

 

Javier Goñi, CEO de Exolum, ha señalado que “la transición energética debe ser, ante todo, una transición logística. El éxito de los nuevos vectores energéticos depende de nuestra capacidad para conectarlos de forma eficiente con los puntos de consumo. Nuestra infraestructura ya es capaz de adaptarse a estas nuevas necesidades, garantizando la seguridad de suministro y ofreciendo soluciones competitivas para los sectores de difícil electrificación”.

 

El debate sectorial apunta a la necesidad de acompasar demanda, regulación e infraestructuras

Durante la jornada de presentación, con la participación de representantes de primer nivel del sector energético, la industria, las administraciones públicas y la Comisión Europea, se puso de manifiesto que la transición energética exigirá una mayor coordinación entre políticas públicas, desarrollo tecnológico y demanda real, especialmente en sectores como la movilidad, la industria o el transporte aéreo.

 

En la mesa dedicada a movilidad y transporte, se destacó la complejidad de avanzar hacia modelos más sostenibles en un contexto de creciente demanda, presión sobre los costes y necesidad de adaptar infraestructuras y soluciones energéticas a las particularidades de cada modo de transporte.

 

Por su parte, en el debate sobre transición energética y sociedad, los participantes subrayaron la importancia de contar con un marco estable que permita movilizar inversión, impulsar la competitividad industrial y garantizar una transición equilibrada desde el punto de vista económico y social.

 

El encuentro fue clausurado por Jorge Guillén, CEO de Exolum Iberia, quien subrayó la utilidad del Observatorio como un instrumento que muestra de manera objetiva qué aspectos de la transición energética avanzan con más éxito y cuáles requieren una mayor atención.

 

El informe concluye que España cuenta con una posición favorable para avanzar en este proceso, gracias a una red de infraestructuras energéticas desarrollada, flexible y con capacidad de adaptación. En este sentido, la reutilización y transformación de activos existentes permitirá acelerar el despliegue de nuevos vectores energéticos, reduciendo costes y evitando cuellos de botella operativos.

 

El estudio se basa en datos de diversas fuentes, incluyendo APPA Renovables, AEDIVE, el Instituto Nacional de Estadística (INE), la CNMC y el IDAE, entre otros, y combina análisis retrospectivos y prospectivos del sistema energético, así como la evolución del marco regulatorio y del contexto económico. Para más información, puede consultarse el informe completo en el enlace: https://exolum.com/wp-content/uploads/2026/04/Observatorio-de-tendencias-en-el-contexto-de-la-transicion-energetica-2026.pdf

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