Una posición adecuada favorece la maniobrabilidad ante imprevistos y ayuda a reducir el cansancio y el sobresfuerzo durante la conducción.
Todos sabemos, o deberíamos, que mantener una velocidad adaptada a las condiciones y al estado de la vía, respetar la distancia de seguridad o no ingerir sustancias que afecten a la conducción son aspectos esenciales a la hora de favorecer la seguridad vial. La postura al volante es igual de importante en este capítulo, aunque muchas veces no prestamos la atención que se merece.
Ir correctamente sentado y manteniendo una posición adecuada favorece la maniobrabilidad y nos ayuda a reaccionar con mayor rapidez ante un imprevisto, lo que nos puede salvar de un accidente. Asimismo, reduce el cansancio y los sobresfuerzos posturales, sobre todo si conducimos diariamente o en trayectos largos.
“Mantener una postura correcta nos ayuda a reaccionar con más rapidez ante una situación de emergencia”
Conocer unas pautas básicas y mantener la concentración para no ‘olvidarnos’ de ellas en los desplazamientos nos ayudará a ser conductores más seguros porque manejaremos mejor el volante y los pedales, tendremos una visión adecuada de la carretera y lograremos que los elementos de seguridad, como el cinturón, cumplan su misión en caso de necesitarlos. Además, conseguiremos que nuestro cuerpo no se resienta por ir mal sentados o por forzar las articulaciones.
Debemos recordar que en gran parte de los accidentes de tráfico el conductor podría haber actuado de tal manera que hubiera evitado dicho accidente o, al menos, minimizado las consecuencias. De hecho, es el llamado ‘factor humano’ el que tiene un mayor porcentaje de siniestralidad (entre el 70 y 90%).
¿Cómo conseguir una postura adecuada al volante?