Con su trabajo, ayuda a CLH a asegurar una perfecta medición de sus productos. En el ámbito personal, es un gran aficionado al arte que no pierde oportunidad para seguir formándose.
Como cada mañana, Israel llega a la instalación de Loeches antes de las siete, hora a la que empieza su turno. Aquí tiene su sede el laboratorio de Metrología, del que es técnico ayudante desde hace diez años. “Nuestra tarea es garantizar la correcta calibración de todos los equipos de medición de la compañía, tanto de volumen como de temperatura”, explica.
Consulta el correo electrónico y revisa el plan de trabajo. “En Metrología rotamos entre el laboratorio de volumen, el de temperatura y el almacén, además de realizar tareas de mantenimiento, esenciales para asegurar la calidad de los productos utilizados en las pruebas”, señala. El de volumen es el que mayor carga de trabajo genera y hoy tiene por delante varias pruebas con turbinas en el banco de calibración. “Las revisiones son periódicas y eso nos permite planificar bien las tareas”, asegura.
Siempre que tiene ocasión, Israel acude a visitar exposiciones para seguir formándose.
Hoy no está entre sus tareas pero Israel también se encarga de comprobar equipos de medida de temperatura, principalmente sondas. La temperatura es un valor crucial para establecer el volumen de los productos, “de ahí la importancia de que funcionen sin margen de error”. Otra de sus responsabilidades es la gestión del almacén y, además, una semana al mes, de forma rotativa con el resto de personal del laboratorio, suele viajar a las instalaciones para realizar pruebas rutinarias de los equipos de medida, sobre todo en cargadero y tanques.
Estudiando el arte En el plano personal, Israel es un gran aficionado al arte y esta tarde acude al Museo Reina Sofía a disfrutar de una exposición sobre vanguardias rusas. “El arte me gusta desde pequeño. Se lo debo a mi padre y a esta empresa, en la que también trabaja, igual que lo hizo mi abuelo. Cuando era niño, la compañía organizaba ‘salidas culturales’ a museos y exposiciones, y mi padre me llevaba con él”, recuerda. En esas visitas descubrió un mundo que le atrapó. Desde entonces no ha dejado de interesarse por él, tanto que decidió estudiar la carrera de Historia del Arte: “Lo hice en mi tiempo libre, por afición”.
Las visitas culturales de CLH le brindaron a Israel la posibilidad de participar en la ‘cátedra prado’ Israel es un fijo en las visitas culturales que actualmente organiza CLH y eso le brindó la posibilidad de participar, junto con Rosa Llorente (sede central) en la ‘Cátedra Prado’, organizada por el Museo del Prado, con el que colabora la compañía. “Este proyecto acerca las distintas colecciones del Museo a los historiadores e investigadores del arte a través de expertos en la materia”, explica. Israel participó en la sexta edición, un monográfico sobre El Bosco y la pintura flamenca.
Fueron seis sesiones, tres de aspectos generales sobre pintura flamenca y tres de detalle sobre la obra de El Bosco y Brueghel. “Aprendí mucho ya que ofrece una aproximación diferente a las obras que me ha permitido explorar nuevos caminos”, asegura. Como curiosidad, cuenta que en el Prado, a raíz de la exposición monográfica del pasado año, han separado las obras de El Bosco de la pared y ahora se puede observar también la parte trasera de los trípticos. En ‘El jardín de las delicias, por ejemplo, la parte exterior está pintada en blanco y negro y la interior en color. “Una simboliza la creación y la otra el mundo ya creado”, explica.
Israel consume decenas de libros sobre la materia para seguir formándose y no duda en planificar sus vacaciones y viajes alrededor del arte. Así ha visitado Japón y Rusia, visitando museos tan emblemáticos como el Hermitage, y ya planea sus próximas escapadas: el camino de Santiago y un combinado por Praga y Budapest. Su idea ahora es impulsar con más fuerza las iniciativas culturales de la compañía y compartir su conocimiento con el resto de compañeros en las visitas a museos. “Mis amigos siempre me reclaman cuando van a alguna exposición”, bromea.
“Animo a todos a que no pierdan oportunidad de ir a los museos y coger una audioguía para descubrir todos los secretos que encierran sus obras”.