Personas | Las dos caras

Números contra la discapacidad intelectual
Dos usuarios del centro ocupacional de la Fundación Juan XXIII Roncalli.

Desde que Lourdes Abad conoció el trabajo de la Fundación Juan XXIII Roncalli, dedicado a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual, no ha dejado de colaborar con ella.


Una reunión con un grupo de amigas puso la Fundación Juan XXIII Roncalli en el radar de Lourdes Abad. Hasta entonces nunca había participado en proyectos solidarios, pero conocer el servicio que presta a la sociedad, la dedicación y entusiasmo de las personas que trabajan en ella y, sobre todo, la gratitud mostrada hacia cualquier tipo de ayuda recibida, le animaron a colaborar con esta entidad sin ánimo de lucro en el campo que más domina, las cuentas y los números. “Mi aportación es muy poca para todo lo que necesitan”, asegura, aunque resalta que “la Fundación agradece enormemente todo lo que recibe, por pequeño que sea”.

¿Qué es la Fundación Juan XXIII? Es un centro de referencia asistencial para la integración socio-laboral de personas con discapacidad intelectual que busca mejorar su calidad de vida y la de sus familias. Un lugar donde compartir experiencias y aprender cada día en compañía de una gran familia de profesionales. Todo se inició hace 50 años, cuando un joven matrimonio soñó con poner en marcha un colegio para la gente que más lo necesitaba. Hoy es un centro que supera los 300 empleados, que presta atención a más de 350 personas y que trabaja para más de 500 empresas a través de su centro especial de empleo.

¿Cuáles son sus objetivos? Su misión es potenciar la calidad de vida de las personas con discapacidad mediante el desarrollo de su autonomía. Realizan un abordaje integral y trabajan sobre aspectos socio sanitarios, formativos y de empleo a través de su centro de día, ocupacional, de formación para el empleo y centro especial de empleo, entre otros.

¿Qué proyectos destacados ha llevado a cabo?
Sala de estimulación multisensorial.
Desde su creación, la Fundación ha desarrollado importantes y numerosos programas. Algunos de los más destacados son el ‘Plan Mil’, que pretende conseguir una dotación económica de mil euros para cada persona con discapacidad con el fin de favorecer que puedan independizarse, o el ‘Proyecto Universitario’, con el que ampliar la formación de los usuarios del centro más allá de los 18 años. Sin duda, uno de los más importantes es el centro especial de empleo, creado en 1998 para impulsar la integración laboral de personas con discapacidad intelectual. De hecho, el 80% de sus 200 trabajadores actuales presenta algún tipo de discapacidad. El centro realiza con gran eficiencia y calidad numerosos servicios, entre ellos marketing directo, logística, servicios documentales, producción hortofrutícola ecológica y catering.

¿Cómo empezaste a colaborar? Una ex jefa y amiga me presentó a personas de la Fundación en una comida. Pude conocer las actividades que realizaba y su forma de trabajar, lo que me cautivó desde el principio. Por su espíritu, entusiasmo y profesionalidad, era muy distinta a otras organizaciones que había conocido y decidí empezar a colaborar.

“El trabajo de la fundación es muy necesario y es increíble ver todo lo que dan a cambio de nada”
Radio Roncalli, la emisora mediante la que la Fundación ofrece su visión sobre el mundo de la discapacidad intelectual.


¿Cuál es tu aportación a la organización? Mi mundo es el numérico, en donde me manejo mejor y donde más puedo aportar dada mi trayectoria laboral. Así que aporto mi conocimiento en tareas como revisar balances o memorias anuales, o solucionar dudas relacionadas con impuestos. Lo cierto es que es una aportación muy pequeña para todo lo que se necesita, pero somos muchos colaborando en multitud de ‘micro-proyectos’ y eso es lo que hace grande a la Fundación.

¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta la Fundación?
Lourdes Abad en su puesto de trabajo.
Los económicos, ya que conseguir la financiación necesaria para poder desarrollar todos los servicios que presta no es fácil. Hay que tener en cuenta que el 85% de sus ingresos procede de donaciones y de su centro especial de empleo y sólo el 15% de fondos públicos. Como dicen ellos mismos, todo tipo de aportación es importante. Es uno de los centros más demandados por las familias, con una lista muy extensa de espera. Necesitan crecer para dar cobertura a toda su demanda y eso sólo lo pueden hacer con ayudas y dando a conocer su labor.



¿Qué te aporta esta colaboración? Con ellos aprendes a valorar más lo que se tiene, además de ser consciente de lo que otros no tienen y necesitan. Creo que su trabajo es muy necesario y es increíble ver todo lo que dan a cambio de nada. Espero poder seguir ayudando durante mucho tiempo.