Compañia | Entre nosotros

Pensar como equipo, trabajar como equipo, sentir como equipo
El trabajo en equipo es la base del nuevo modelo de comportamiento que estamos poniendo en marcha en el Grupo CLH.

En el Grupo CLH iniciamos un proceso de transformación cultural basado en un modelo de comportamiento dirigido a todas las personas de la compañía y, especialmente, a aquellos que ejercen un papel de liderazgo, para potenciar la colaboración y la comunicación transversal.


En el Grupo CLH somos un referente dentro de nuestro sector gracias a la experiencia e implicación de nuestro equipo humano, que con su esfuerzo hace posible mejorar los servicios de la compañía y reforzar su competitividad.

Consciente del valor de las personas, estamos poniendo en marcha un importante proceso de transformación cultural, que tiene como objetivo fomentar el trabajo en equipo, la comunicación y el crecimiento de todos nuestros profesionales, entre otros aspectos. Todo ello poniendo el foco en la eficiencia y seguridad que siempre nos ha caracterizado.

Como primera pieza dentro de este proceso, queremos impulsar un nuevo modelo de comportamiento con diferentes pautas y recomendaciones para todas las personas de la compañía, especialmente para aquellos que cuentan con equipos de colaboradores, entre las que se incluyen facilitar las aportaciones y sugerencias de todas las personas; ser flexibles a las necesidades de los clientes; detectar nuevas oportunidades de negocio o premiar la iniciativa.

El equipo es lo primero
El trabajo en equipo es la base sobre la que se apoya el nuevo modelo de comportamiento. La idea principal es que formamos parte de un mismo grupo y a él debemos dedicar todos los esfuerzos, ya que el éxito propio es el del equipo y viceversa. Para ello, es fundamental que las relaciones entre los profesionales de la compañía, pertenezcan o no a la misma área y con independencia del cargo, sean amistosas y fluidas. Dentro del equipo, las relaciones deben basarse en la comunicación, el diálogo y la colaboración, lo que permite que surjan nuevas ideas, sugerencias y, por qué no, la disparidad de criterios. Eso sí, siempre desde una óptica constructiva.

Por y para el cliente
La satisfacción de los clientes es lo que hace viable el modelo de negocio de CLH. De ahí que la orientación hacia ellos sea otro de los pilares del modelo de comportamiento. Cada uno debe asumir como propias las necesidades de los clientes y mantener una actitud flexible, positiva y abierta a sus necesidades, aportando su conocimiento y experiencia. Mantener un contacto permanente con ellos ayuda a conocer mejor sus expectativas y objetivos. De esta forma, surge un clima de confianza que pone en valor la profesionalidad de las personas de la compañía.

Para que esta transformación tenga éxito es necesaria la implicación de todas las personas del Grupo CLH
Hablar, escuchar, aprender
La comunicación es básica en este proceso de transformación cultural. Por ello, compartir la información en todos los niveles y todas las direcciones es casi una obligación. Para lograrlo, es indispensable fomentar el intercambio de opiniones y la participación, ya que cada uno tenemos mucho que aportar al conjunto de la compañía. Todas las opiniones cuentan, todas las ideas se valoran, todas las aportaciones son importantes, incluidas aquellas que discrepen de la mayoría. El debate enriquece al grupo siempre que se desarrolle con educación y respeto.


Un paso por delante La proactividad tiene que ser una seña de identidad de nuestra actitud. Lejos de encerrarse en la zona de confort, debemos tener iniciativa, detectar nuevas oportunidades y proponer mejoras, relacionadas con nuestra área o con otras. Esta mentalidad implica ser curiosos para ampliar conocimientos, tener confianza en los demás y otorgarles responsabilidades, además de ser flexibles para resolver los imprevistos, buscando soluciones y no culpables.

Dar ejemplo
Todos tenemos que intentar ser un referente, un modelo a seguir que inspire y motive al resto. En este sentido, la honestidad y la ética son los valores que deben guiar nuestro comportamiento. Es importante también motivar al equipo, para lo que es necesario mantener una actitud optimista y generar un entorno de trabajo respetuoso con los derechos de los demás, en el que se premie la iniciativa y la toma de decisiones. Igualmente, es fundamental gestionar los errores de forma constructiva, para aprender de ellos, y mostrarse receptivo a las sugerencias y consejos externos.

Tarea de todos Para que la transformación cultural tenga éxito es imprescindible la implicación de todos los que formamos parte del Grupo CLH. El objetivo es formar un equipo fuerte y unido, que piense, actúe y sienta como tal. Sólo así los logros conseguidos serán compartidos por todos.