La revista de la gente de
Número 19 - Tercer trimestre 2010
 

Transporte marítimo de productos petrolíferos
Las características del petróleo y la localización de las principales reservas en zonas muy concretas hacen que el crudo sea la materia prima más transportada por vía marítima del mundo.

 

La vía marítima permite llevar el crudo desde los centros de producción hasta las refinerías de todo el mundo.

 

La importancia del tráfico marítimo para el intercambio mundial de mercancías se convierte en valor estratégico en el caso del petróleo y de los productos derivados del mismo, debido al papel trascendental de esta fuente de energía para la economía global.

Los mayores consumidores de este combustible fósil se ven obligados a importar la práctica totalidad del que necesitan ya que apenas cuentan con reservas probadas de petróleo, localizadas en zonas muy concretas del planeta y, por lo general, alejadas de los países más industrializados. Esto, unido a las características del crudo, cuya fluidez permite su almacenamiento y transporte a granel, hacen que la vía marítima sea la más utilizada para transportarlo desde los centros de producción a las refinerías de todo el mundo.

De hecho, el petróleo es la materia prima más transportada del mundo. De acuerdo con la Asociación de Navieros Españoles (ANAVE), en 2009 se transportaron más de 1.700 millones de toneladas de crudo y cerca de 560 millones de toneladas de productos derivados. En el caso de España, el pasado año importó más de 52 millones de toneladas de crudo, procedente en su mayoría de Rusia (15,7%) y de Irán (12%).

Las rutas más importantes del tráfico de petróleo son las que proceden de Oriente Próximo, África Occidental, Norte de África y Caribe (principales productores) hacia Europa, Japón y Norteamérica (principales consumidores). En este listado se ha hecho un hueco China, que está incrementando de forma imparable su demanda externa de crudo debido a su enorme crecimiento económico.

 

La tecnología actual posibilita que las cargas y descargas de los barcos se hagan prácticamente de forma automatizada.

 

 

Superpetroleros
La importancia del transporte marítimo de petróleo se puede determinar analizando las grandes cifras que desprende este comercio. La Organización Marítima Internacional señala que más de un tercio del tonelaje total de la flota mundial de mercantes pertenecía a petroleros, cuyo número en 2009 se sitúa alrededor de los 7.500, de los cuales 17 son españoles.

El buque petrolero es el medio más económico para transportar petróleo a grandes distancias y tiene la ventaja de una gran flexibilidad de utilización. Su principal característica es la división de su espacio interior en tanques individuales, lo que permite separar los diferentes tipos de petróleo o sus productos derivados y una automatización casi completa del proceso de carga y descarga.

El aumento de la demanda y la necesidad de ahorrar costes de transporte ha llevado a la creación de los llamados superpetroleros, gigantescos tanques flotantes que pueden superar los 400 metros de eslora, capaces de transportar en su interior más de 500.000 toneladas de petróleo. Sirva como ejemplo el ‘Knock Nevis', con 458 metros de eslora y una capacidad de carga superior a 564.000 toneladas (4,1 millones de barriles).

Más seguridad
En los últimos años, la industria naviera ha evolucionado significativamente y está reemplazando sus petroleros más antiguos por otros de última generación, que cuentan cada vez con mejor tecnología y mayores medidas de seguridad para evitar riesgos medioambientales.

 

Los petroleros son el medio más económico para transportar petróleo y productos derivados a larga distancia.

 

La construcción de los barcos del tipo doble casco quizás sea el avance más destacado. Los petroleros más antiguos eran monocasco, es decir, que sólo una chapa de acero separaba el producto transportado del agua de los mares, por lo que ante un choque contra unas rocas, por ejemplo, el barco tenía muchas posibilidades de sufrir graves daños y provocar un derrame de producto. Ahora, el doble casco introduce una segunda chapa que protege la carga en caso de accidente.

Las autoridades mundiales también han endurecido la normativa al respecto, como la prohibición por parte de la Unión Europea de navegar en sus aguas a petroleros monocasco. La Organización Marítima Internacional, por su parte, ha fomentado la adopción de unos 50 convenios y protocolos, así como de más de 1.000 códigos y recomendaciones sobre seguridad y protección marítimas, prevención de la contaminación y otras cuestiones relacionadas.



[ Imprimir artículo ] [ < Volver ]

 

 


 

En 2009 se transportaron por mar más de 2.200 millones de toneladas de petróleo y derivados

Una actividad esencial para CLH

Durante los últimos años el Grupo CLH ha potenciado el transporte de combustibles a través del oleoducto, ya que es el modo más seguro y eficiente de transporte, pero existen unas pocas instalaciones que no están conectadas con la red de oleoductos. Se trata de Motril y Gijón, en la Península , y las de Palma de Mallorca, Ibiza y Mahón, en las Islas Baleares. Dada la ubicación costera de todas ellas, el transporte por mar es el medio más efectivo para su abastecimiento.

Con este fin, así como para optimizar la capacidad de transporte del oleoducto en caso de necesidad, la compañía tiene contratados dos buques tanque en la modalidad de ‘time charter', algo similar al ‘renting' de vehículos: el ‘Castillo de Trujillo', de 182 metros de eslora y una capacidad en sus tanques superior a los 35.000 metros cúbicos , y el ‘Tinerfe', de 144 metros de eslora y una capacidad cercana a los 18.000 metros cúbicos.

Ambos buques cumplen con las máximas exigencias que contemplan tanto las regulaciones del país de bandera, en este caso España, como la normativa de las Sociedades de Clasificación y Organismos Internacionales. Como garantías adicionales, el Grupo CLH exige a estos buques que cumplan con las normas de los distintos departamentos de ‘vetting' (responsables de garantizar la calidad y seguridad de los buques tanque) de las empresas con refinerías de carga en España, que en el caso de CLH son BP, Cepsa y Repsol.

El tipo de construcción de los dos buques es de doble casco y permanentemente tienen operativa la planta de gas inerte, que sitúa el contenido de oxígeno en los tanques durante las operaciones de carga, descarga y navegaciones por debajo del 8 por ciento, garantizando que los tanques tengan siempre una atmósfera adecuada para evitar incidentes.

Actividad constante
El área principal de actuación de los buques es el Mediterráneo y Atlántico Sur español, entre Huelva y Barcelona, incluyendo las Islas Baleares. Una vez al mes el ‘Tinerfe' también realiza una descarga en Gijón. Durante 2009 la actividad de la flota, medida en toneladas transportadas, fue de 2.084.645 para la actividad logística y de 234.318 para el mercado de terceros. Motril, Palma de Mallorca y Cartagena son los puertos en los que más producto se descargó. En cuanto a la carga, las refinerías de Castellón, Algeciras y Tarragona fueron las que más actividad registraron.

Además, cuando las circunstancias logísticas lo permiten, la compañía pone los buques a disposición de terceros para optimizar su utilización.

El ‘Castillo de Trujillo' es uno de los dos buques tanque que utiliza la compañía para el transporte marítimo de productos petrolíferos.´

 

Carta del presidente | Entre nosotros | Noticias | Al día | Innova | A fondo | Toma nota | Las dos caras | Sector | De viaje por... | Te conviene | Contraportada

Copyright © 2006 CLH. Desarrollada por el Grupo Inforpress