Abriendo las puertas de la integración
Justo Infante, jefe de la instalación de almacenamiento de Salamanca, colabora con la Asociación de Jóvenes Especiales de Moguer ‘Abriendo puertas' para mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad física, psíquica o sensorial.
 |
| |
Justo Infante, en compañía de responsables y miembros de la asociación ‘Abriendo puertas'. |
|
 |
Los cerca de 600 kilómetros que separan su pueblo, Palos de la Frontera , de su lugar de trabajo, Salamanca, no han impedido que Justo Infante, jefe de la instalación de almacenamiento de la ciudad salmantina, siga colaborando con la Asociación de Jóvenes Especiales de Moguer ‘Abriendo puertas', en la que lleva involucrado casi diez años.
“Ahora estoy un poco lejos y no le dedico tanto tiempo como antes”, dice, pero, cada vez que regresa a su querida Huelva no deja pasar la oportunidad de echar una mano o interesarse por la actualidad de la asociación. “Todos deberíamos sacar tiempo para dedicar a este tipo de iniciativas porque aportan mucho a la comunidad”, asegura.
¿Cómo conociste la asociación?
Un buen amigo empezó a colaborar como voluntario en la asociación y desde entonces intentó convencer a todo nuestro grupo de amistades para que echásemos una mano. Un día necesitaron ayuda para organizar un evento y me ofrecí. Al terminar el trabajo me sentí muy satisfecho de lo que habíamos hecho y me hice socio, colaborando cada vez más en aquellas tareas en las que podía ser útil. De eso han pasado ya casi diez años.
¿A qué se dedica la asociación?
Su finalidad, y el objetivo con el que se creó en 1996 la Asociación de Jóvenes Especiales de Moguer ‘Abriendo puertas', es ayudar a aquellas familias que tienen miembros con minusvalías físicas, psíquicas o sensoriales. Para lograrlo, la asociación trabaja en todos los aspectos que puedan suponer una mejora en la calidad de vida de estas personas, fomentando aspectos como la formación, la asistencia y la enseñanza. Asimismo, ofrece a los familiares atención y asesoramiento para aprender a convivir mejor con personas discapacitadas e imparte cursos de formación (con titulación oficial) a todos aquellos interesados en conocer en profundidad la realidad de este problema.
 |
| |
La manipulación de envases para frambuesas es una de las principales actividades del centro especial de empleo. |
|
 |
¿Cómo se creó?
Todo comenzó con el empeño y el inconformismo de María Alza, vecina de Moguer y madre de un niño con discapacidad. Ante la ausencia de programas de educación específicos para su hijo y la limitada colaboración de la Administración para conseguir ayuda, decidió contactar con todas las familias en su situación de Moguer y pueblos cercanos para aunar fuerzas. Hoy María es la vicepresidenta de ‘Abriendo puertas' y lo que empezó siendo la iniciativa de unos pocos padres se ha convertido en una asociación declarada de utilidad pública que da servicio a cientos de personas de la zona.
¿Qué actividades realiza?
La asociación lleva a cabo talleres enfocados a trabajar necesidades específicas de las personas especiales. Para los más pequeños, hasta los 6 años, está la Atención Temprana , que trata de conocer la realidad de cada familia y atajar las posibles discapacidades de los niños desde su fase inicial. En la siguiente etapa, desde los 6 hasta los 16 años, los talleres tienen como finalidad potenciar las capacidades cognitivas e intelectuales de los chavales, además de mejorar las relaciones personales y favorecer el desarrollo de la autonomía personal. Para los más mayores, la asociación ofrece cursos de formación profesional y ocupacional y cuenta con un centro especial de empleo.
¿En qué consiste?
Estas personas, debido a sus limitaciones, tienen muchas restricciones a la hora de trabajar, pero las actividades mecánicas y repetitivas se les dan muy bien. Esta es una zona eminentemente agrícola y la asociación pensó que podría ser buena idea colaborar con las cooperativas locales en la confección de las cajas que utilizan para empaquetar los productos, como las frambuesas. El centro es una especie de cadena de montaje donde cada uno tiene una tarea de manipulación asignada para proporcionar a los clientes las mejores cajas para embalar sus productos.
¿Tiene muchos socios?
En el ámbito de la solidaridad se suele decir que toda ayuda es poca, pero lo cierto es que los centenares de socios de la asociación son un respaldo muy importante, económicamente y en ‘mano de obra'.
 |
| |
Las personas que acuden a la asociación no sólo reciben clases que les ayudan a integrarse en la sociedad y a elevar su grado de autonomía, también pasan buenos momentos entre amigos. |
|
 |
¿Qué necesidades tiene?
En este tipo de asociaciones las necesidades siempre son las mismas: dinero y recursos. Sería necesario poder contar con más profesionales especializados, como psicólogos o logopedas, para ofrecer un mejor servicio a más gente, pero la realidad es la que es, sobre todo en estos tiempos de crisis.
La cuota de los socios, el centro de empleo, los eventos que organizan y las distintas subvenciones que recibe sirven para financiar el día a día de la asociación, pero a veces no es suficiente para llevar a cabo todas las ideas que tienen. Por ejemplo, desde hace tiempo se está trabajando en un proyecto para que personas con discapacidad física puedan disfrutar de la playa. Parece mentira que en Huelva que hay tanta costa no haya ni una sola playa acondicionada para ellos. Pero lo cierto es que se requieren muchos recursos y de momento no hemos podido hacerlo realidad.
Y tú, ¿cómo colaboras?
Soy socio desde 2002. Ahora que trabajo en Salamanca no puedo dedicar tanto tiempo como antes, pero siempre que voy a Huelva me intereso por la asociación y trato de no faltar a las actividades que se organizan en fin de semana. En esas ayudo en lo que haga falta, desde transportar los elementos necesarios para realizar un evento hasta captar fondos para que la asociación pueda organizar más actividades.
También me gustaría retomar un proyecto que inicié hace tiempo y que tuve que dejar por el traslado a Salamanca. Se trataba de talleres de ajedrez, ya que soy monitor autonómico, para mejorar el aprendizaje de las personas con discapacidad. Durante los pocos meses que lo llevé a cabo se notó una mejoría de los participantes, ya que el ajedrez es una actividad que potencia la concentración y el razonamiento.
¿Qué te aporta?
Aunque empecé a colaborar casi como un favor a un amigo, lo cierto es que desde el primer momento me sentí muy comprometido. La sociedad cambia a una velocidad escandalosa y muchas veces no nos paramos a ver lo que pasa a nuestro alrededor, preocupándonos sólo de nuestros problemas y olvidando los de los demás. Pero creo que tenemos que sacar tiempo para dedicar a estas iniciativas. Personalmente me siento muy satisfecho y pienso que si algún día me encontrase en esa situación, me gustaría que la gente echara una mano.
¿Ánimas a la gente a colaborar?
Sí, siempre que puedo. Intento que mis amigos y familiares colaboren con alguna asociación, del tipo que sea. Y con mi futura mujer lo he conseguido, ya que también se ha hecho socia y además, como es dentista, colabora muy activamente con la asociación para fomentar la higiene dental entre las personas especiales, ya que tienen algunas carencias en este sentido.
[ Imprimir artículo ] [ < Volver ]