El reto de ir un paso por delante
El Servicio Técnico de Oleoductos colabora para que la red de oleoductos del Grupo CLH se explote con la máxima eficiencia y seguridad, buscando nuevas tecnologías y anticipándose a futuros cambios de normativa que afecten al sector.
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La actividad del grupo genera una importante cantidad de información que sus integrantes se encargan de actualizar regularmente.
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El transporte a través de la red de oleoductos del Grupo CLH es la principal actividad de la compañía. Por ella viajan a diario millones de litros de productos petrolíferos que permiten satisfacer las necesidades de suministro de todo el país. De ahí la importancia de asegurar la explotación de esta infraestructura con la mayor eficiencia y en las mejores condiciones de seguridad.
De este cometido, entre otros, se encarga el Servicio Técnico de Oleoductos, integrado en la subdirección de Explotación de Oleoductos, de la dirección general de Operaciones. Este grupo, formado por siete personas y dirigido por Javier Alonso, tiene como misión principal dar apoyo y soporte a la operación del oleoducto, es decir, al transporte de productos por el mismo, de acuerdo con las mejores prácticas y cumpliendo la normativa internacional. El perfil de las personas que lo integran es muy especializado y las responsabilidades de cada una están altamente definidas.
“El transporte por la red se gestiona desde el Dispatching Central, mientras que el Servicio Técnico de Oleoductos colabora para garantizar la integridad y eficiencia de la red. El cometido de este grupo, que tiene un perfil eminentemente técnico, se centra en fijar las condiciones de contorno, es decir, los límites de la operación del oleoducto, para sacarle todo el partido posible”, explica el director general de Operaciones, Rafael García.
Esas condiciones de contorno son, básicamente, la presión y el caudal máximo que pueden soportar las tuberías. Para fijar esos parámetros deben realizarse complejos cálculos hidráulicos que permiten conocer con exactitud el límite de seguridad de las tuberías que forman la red de oleoductos. “Estos cálculos nos ayudan a establecer la capacidad máxima de transporte, pero también nos conducen a analizar posibles mejoras como el aumento del caudal en un área determinada o la optimización de los costes de bombeo en un tramo concreto del oleoducto”, señala Javier Alonso, jefe del Servicio Técnico de Oleoductos.
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Reunión de todo el Servicio Técnico de Oleoductos, cuya función principal es dar soporte y apoyo a la operación del oleoducto. |
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Para ello, el grupo cuenta con la ayuda de unas potentes herramientas de cálculo, incluyendo un software específico de simulación dinámica, que son de gran ayuda a la hora de analizar el sistema y alcanzar conclusiones precisas y fiables.
En palabras de Javier del Nido, subdirector de Explotación de Oleoductos, “los cálculos hidráulicos son una de las principales responsabilidades del grupo, quizás la más destacada. Es en este campo donde más experiencia tenemos y donde más valor añadido podemos aportar a la compañía”.
Trabajo en equipo
Esta tarea se realiza generalmente con anterioridad a la puesta en funcionamiento de un tramo de oleoducto, si bien también se lleva a cabo con tuberías en servicio. De ahí la estrecha colaboración que el grupo mantiene con el área de Ingeniería. Cuando se empieza un nuevo proyecto que tiene repercusión en el transporte, como puede ser la construcción de una estación de bombeo o de nuevos kilómetros de oleoducto, el Servicio Técnico de Oleoductos trabaja conjuntamente con Ingeniería desde las primeras fases para garantizar que los resultados finales satisfagan las necesidades de operación planteadas inicialmente.
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La realización de cálculos hidráulicos es una de las tareas más destacadas del equipo. |
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Asimismo, el grupo hace de intermediario entre el área de Planificación, uno de sus principales clientes y que suele generar normalmente un proyecto, y el de Ingeniería, que lo ejecuta. Dicho de otro modo, traducen lo que Planificación tiene en mente para que Ingeniería lo lleve a cabo.
Generando información
Toda la actividad llevada a cabo por este grupo genera una importante cantidad de información de la red de oleoductos de CLH que es necesario conservar, custodiar y actualizar. De ello también es responsable el Servicio Técnico de Oleoductos: “Todos los registros básicos de las líneas de oleoductos (como su longitud, diámetro, espesor, presión de prueba hidráulica, máxima presión operativa, año de puesta en servicio, etc.), así como los caudales estándares de cada tramo o datos de equipos críticos para la operación, como las válvulas de control o las válvulas de seguridad, se conservan aquí. Nosotros nos encargamos de custodiar toda esa información, mantenerla actualizada y facilitársela a las demás áreas de la compañía”, afirma Javier Alonso.
Esta tarea se complementa con la custodia de datos de líneas de oleoductos que realiza el grupo de Integridad de Oleoductos, englobado también dentro de la subdirección de Explotación de Oleoductos.
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Cuando es necesario, el Servicio Técnico de Oleoductos se desplaza a campo para garantizar la integridad de la línea. |
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Igualmente, en colaboración con los diferentes centros de Explotación de Oleoductos en periferia, el grupo se encarga de custodiar y, sobre todo, actualizar los planos de las instalaciones de oleoductos. Con el paso del tiempo, la concepción inicial de un proyecto suele evolucionar y, para mantener al día los planos y hacerlos utilizables, el equipo de Alonso trabaja sobre un diagrama simplificado de cada instalación, que incluye los principales equipos (grupos de bombeo, válvulas, filtros, turbinas, etc.), las conexiones y circuitos, entre otros, y lo mantienen vivo incorporando cualquier novedad que se produzca en la planta.
“Es mucha la utilidad de estos esquemas y, en el día a día, es la referencia que se consulta por otras áreas cuando se quiere conocer la composición de una instalación”, asegura Javier Alonso.
Siempre por delante
Para llevar a cabo su misión con éxito es fundamental que el Servicio Técnico de Oleoductos desarrolle tareas de ‘prospección de mercado' y esté presente en grupos de investigación. El objetivo de ello es conocer de primera mano las tendencias tecnológicas que surgen, para incorporar aquellas prácticas que aporten un valor añadido a la actividad de la compañía. Asimismo, el equipo se encarga de estar informado de los posibles cambios de normativa que puedan afectar al sector y, por tanto, al Grupo CLH.
En materia tecnológica, realizan pruebas piloto de equipos y prácticas que, al final, pueden implementarse si los resultados son satisfactorios. Este fue el caso de la utilización de la herramienta ‘SmartBall' utilizada para detectar pequeñas fugas en el oleoducto.
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El grupo se encarga de estudiar las últimas tendencias tecnológicas del sector para aportar valor añadido a la actividad de la compañía. |
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Uno de los últimos proyectos, y más destacado, es la colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid a través del CISDEM (Centro de Investigación en Seguridad y Durabilidad de Estructuras y Materiales). Se han realizado dos estudios, también con la participación del grupo de Integridad, uno referente a laminaciones y otro a las tensiones dinámicas que se pueden generar en las tuberías debido a los fenómenos transitorios como los golpes de ariete. Las conclusiones de ambos estudios han servido para descubrir nuevos aspectos en estos campos y apuntan soluciones de futuro.
En lo que respecta a normativa, el Servicio Técnico de Oleoductos desarrolla dos actividades muy relevantes. La primera podría denominarse de Cumplimiento, cuyo objetivo se centra en conocer la normativa internacional relativa a oleoductos y las mejores prácticas que llevan a cabo las empresas en este sector para actualizar y mantener la normativa propia de CLH dentro de los mejores estándares. La segunda actividad consiste en estar presente en grupos de discusión europeos a través de CONCAWE, organización creada en 1963 por compañías productoras de petróleo para proteger el medio ambiente, como el Oil Pipelines Management Group (Grupo de gestión de oleoductos de petróleo), en el que Javier Alonso es el representante de CLH.
De acuerdo con el máximo responsable del Servicio Técnico de Oleoductos, “la idea es ir siempre un paso por delante”. Sólo así la compañía conseguirá estar a la vanguardia tecnológica y sacar partido de equipos y prácticas que ayuden a mejorar la actividad. Asimismo, conocer de antemano los cambios de regulación del sector permite a la compañía adaptarse a ellos con total garantía”.
Actuaciones en campo
El grupo tiene un contacto muy directo con todas las instalaciones de la compañía y trabaja estrechamente con ellas para analizar aspectos como las posibilidades operativas que permite cada instalación, las especificaciones de los equipos o su nivel de estandarización. La finalidad de esto es conseguir que todas las plantas sean homogéneas para facilitar que trabajos rutinarios, como el mantenimiento o el cambio de equipos, se efectúen de la manera más eficiente posible.
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El Servicio Técnico de oleoductos se encarga de atender las visitas a la sala de ‘Backup', una réplica de las instalaciones del Dispatching. |
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Las interferencias de línea son también competencia del grupo. En Europa y en Estados Unidos la principal causa de incidentes en oleoductos son las actuaciones de terceros, de modo que se dedica mucho esfuerzo a evitar que esto suceda, trabajando en estrecha colaboración con los Centros de Explotación de Oleoductos. Por otra parte, el trabajo que se realiza en campo, tanto de señalización como de relaciones con terceros y vigilancia de la línea, facilita enormemente esta tarea.
El Servicio Técnico de Oleoductos, junto con los Centros de Explotación y el Dispatching, se encarga de estudiar en profundidad las causas de los posibles incidentes que pudieran producirse en la red de oleoductos. “Ante una eventualidad, por pequeña que sea, siempre se lleva a cabo una investigación con el fin de esclarecer las causas que la han provocado para, una vez identificadas, poner los medios necesarios para que no se vuelva a repetir”, explica Alonso.
En su sede social, el Grupo CLH cuenta con la llamada sala de ‘Backup', un perfil de visualización de las instalaciones de control de oleoductos ubicadas en Torrejón de Ardoz. Está ‘réplica' permitiría retomar la actividad del Dispatching en unas condiciones prácticamente iguales y con todas las garantías de seguridad en caso necesario. El Servicio Técnico de Oleoductos se encarga de atender numerosas visitas externas en esta sala, apoyándose en las pantallas en tiempo real del Dispatching para mostrar la operación de la red de oleoductos.
Dimensión económica
Los presupuestos de gastos e inversiones de la subdirección de Explotación de Oleoductos se gestionan desde esta Unidad. Estar tan involucrados en el ámbito económico ha permitido al grupo optimizar los gastos de la compañía en determinados ámbitos. Es el caso, por ejemplo, de la compra de los aditivos que favorecen el transporte de productos por la red de oleoductos, donde se ha conseguido un gran ahorro de costes gracias al conocimiento de mercado que tiene el grupo.
En esencia, el cometido del Servicio Técnico de Oleoductos es optimizar el rendimiento de la compañía mejorando la operación de la red de oleoductos. En ello centran el trabajo de cada día para conseguir un Grupo CLH más eficiente, más seguro y, en definitiva, más valioso para sus grupos de interés y la sociedad en general.
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Pruebas hidráulicas: de la teoría a la práctica
“La mayoría de los cálculos hidráulicos que lleva a cabo el Servicio Técnico de Oleoductos se realizan con la ayuda del ordenador. Son simulaciones teóricas de la operación de las líneas de oleoductos que permiten conocer, entre otros, los caudales máximos que se pueden conseguir con los recursos disponibles. En determinadas circunstancias, y siempre que las características de la tubería lo permitan, es necesario llevar a cabo pruebas de presión sobre tuberías en servicio (conocidas como pruebas hidráulicas) para poder operar a mayor presión e incrementar así los caudales máximos posibles.
Maximizar la capacidad de transporte
En palabras del subdirector de Explotación de Oleoductos, Javier del Nido “estas prácticas permiten conocer los niveles máximos de operación de una tubería y, a partir de ahí, se fijan los valores de seguridad en los que se debe explotar el oleoducto. El objetivo es aprovechar todo lo posible la capacidad del mismo cuando sea necesario para cumplir con los requisitos de Planificación”.
El grupo del Servicio Técnico de Oleoductos se encarga de definir las pruebas hidráulicas de tuberías en servicio, que ejecutan los Centros de Explotación de Oleoductos, mientras que Ingeniería se responsabiliza de las que se hacen en tramos nuevos. El proceso, en función de las características y de las necesidades, puede realizarse con agua o con producto.
Es necesario detener la actividad en la línea para, posteriormente, introducir el agua o producto entre dos puntos concretos y presurizar el tramo mediante equipos auxiliares hasta alcanzar el valor de presión fijado. Conseguido esto, se mantiene en esas condiciones durante el tiempo estimado para comprobar cómo se comporta la tubería.
“En ocasiones se necesita aumentar la capacidad de transporte de una tubería. Esto se puede conseguir de una forma sencilla mediante la utilización de aditivos mejoradores de caudal, pero a veces es necesario instalar una estación de bombeo adicional o incluso elevar la presión máxima de operación. Es entonces cuando se llevan a cabo estas pruebas de presión en campo”, concluye Javier Alonso, jefe del Servicio Técnico de Oleoductos. |
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