La revista de la gente de
Número 23 - Tercer trimestre 2011
 

Servicio de búnker, suministro a buques
El Grupo CLH es uno de los principales suministradores de servicios de almacenamiento y carga de gabarras para los operadores que realizan el suministro de combustible a buques en los puertos españoles.

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  Vista aérea de la instalación de almacenamiento de CLH en Algeciras.  

La red de oleoductos y las instalaciones de almacenamiento y aeroportuarias son quizás la parte más conocida de la actividad del Grupo CLH. Sin embargo, la compañía tiene también una importante actividad marítima por medio de dos buques-tanque contratados en la modalidad de ‘time charter' para el transporte de productos, y de los servicios para búnker que ofrece en todas sus terminales portuarias.

El servicio de búnker (o búnkering) consiste en el suministro de combustible a un buque, operación que puede realizarse por tubería, aparato surtidor, camión o gabarra, embarcaciones especialmente diseñadas para el suministro de combustible a otros buques ya que incorporan mezcladores de producto y equipos de bombeo que permiten trasvasar hasta 1.000 toneladas de combustible por hora.

El servicio de búnker por gabarra sólo se realiza en las instalaciones ubicadas en los puertos de Barcelona, Tarragona, Gijón y Algeciras. El subdirector de Servicios Logísticos de CLH, Adolfo Remesal, explica que la compañía “ofrece este servicio sólo en esas cuatro instalaciones porque es allí donde se concentran los buques más grandes, generalmente de carga o cruceros. Para optimizar sus escalas, mientras cargan y descargan mercancías o pasajeros aprovechan para aprovisionarse de combustible”.

El proceso de suministro es similar al de los camiones cisterna pero en distinto medio. Desde las instalaciones de CLH y por medio de brazos de carga, las gabarras llenan sus depósitos, que suelen tener una capacidad de entre 1.500 y 5.000 toneladas de producto, para después dirigirse a los buques a suministrar. Estos pueden encontrarse atracados en un muelle o fondeados en el puerto, de modo que la gabarra puede abarloarse, es decir, pegarse a uno de sus costados, para realizar el suministro con total seguridad.

Las embarcaciones más pequeñas, por su parte, suelen cargar combustible por medio de surtidores, similares a los de una estación de servicio, ubicados en los puertos. En estos casos, el producto se transporta hasta ellos por medio de camión cisterna, un servicio que ofrecen todas las terminales marítimas del Grupo CLH.

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  Las gabarras sirven para suministrar producto generalmente a embarcaciones de gran tamaño.  
     

Control del suministro
La compañía no dispone de gabarras en propiedad ya que, como sucede con los camiones cisterna que acuden a las instalaciones de almacenamiento a retirar producto, son contratadas por los distintos clientes para llevar a cabo los suministros finales. De este modo, CLH se encarga de suministrar combustible a las gabarras pero no a los buques. “A efectos fiscales, sin embargo”, añade Remesal, “CLH es responsable del impuesto sobre hidrocarburos hasta el suministro final del producto, y responde de la información generada en la operación. Se podría decir que tanto las gabarras como los camiones cisterna son una prolongación de los depósitos fiscales de la compañía desde los que se ha realizado el suministro”.

El convenio internacional Marpol (acrónimo de marine pollution, contaminación marina en inglés), que pretende limitar la contaminación producida por los buques en los mares, obliga a guardar una muestra de cada suministro. Por esta razón, asociado al servicio de búnker, CLH ofrece a sus clientes la posibilidad de gestionar estas muestras, que deben custodiarse durante un año y que sirven para garantizar la trazabilidad del producto.

Instalaciones acondicionadas
El servicio de búnker se centra principalmente en dos tipos de producto: gasóleos (ligeros) e IFOS o fuel-oil (pesados). Los primeros, del tipo B, C o marino, suelen emplearse en barcos de tamaño reducido, mientras que los segundos, que se mezclan en distintas proporciones con gasóleo en la gabarra o en el cargadero de camiones cisterna, están destinados a buques de grandes dimensiones.

Los IFOS, el combustible marino más utilizado, tienen una elevada viscosidad. “Por ello se requiere que estén siempre a una temperatura comprendida entre 40 y 65 grados centígrados, para asegurar un manejo adecuado del producto en los suministros”, señala Cristina Pérez.

Por esta razón las instalaciones que almacenan productos pesados, como los IFOS, están especialmente acondicionadas. “Tanto los tanques como las tuberías son calorifugados; por medio de calderas de vapor se consigue transmitir calor para mantener el producto a la temperatura deseada”, añade Cristina. Tanto las gabarras de suministro como los camiones cisternas utilizados para el transporte incorporan asimismo estos sistemas de calor.

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  El servicio de búnker también se presta por medio de camiones cisterna acondicionados para suministrar combustibles marinos.  

Algeciras, la referencia
La actividad del búnker es especialmente relevante en los puertos mundiales con mayor tráfico de barcos, como el de Algeciras, donde el Grupo CLH está realizando una inversión de más de 20 millones de euros para ampliar y modernizar la instalación de almacenamiento que tiene en Isla Verde.

El objetivo de esta inversión es ampliar y mejorar la instalación con el fin de incrementar la eficiencia operativa de sus instalaciones de descarga de buques y carga de gabarras, y aumentar su capacidad de almacenamiento.

Uno de los motivos de esta ampliación es que las refinerías españolas cada vez producen menos productos pesados (fuel-oil) y es necesario importarlo en grandes buques-tanque, de ahí la necesidad de aumentar la capacidad de almacenamiento. “Además, esta inversión permitirá mejorar los servicios que presta la compañía a los operadores que actúan en el área de búnker en este importante punto de suministro para los buques que pasan a través del Estrecho de Gibraltar, y garantizar la seguridad y la protección del medio ambiente en todas las operaciones” como señala la Jefa de Servicio a Clientes.

Garantizar la calidad
El Estrecho de Gibraltar es la puerta de acceso al mar Mediterráneo para el tráfico marítimo, un paso que en 2010 cruzaron más de 100.000 barcos. Es un mercado muy activo para el servicio de búnker que ha dado lugar a que se instalen un gran número de suministradores que, utilizando las llamadas ‘gasolineras flotantes', que consisten en grandes buques-tanque que se encuentran fondeados en la zona, se encargan de abastecer a otros más pequeños para que realicen el suministro final.

Este sistema ha sido muy criticado por distintas asociaciones ecologistas, que han denunciado ante la Unión Europea los elevados riesgos que entraña esta práctica, debido a que, en su opinión, se realiza sin las debidas medidas de seguridad y protección del medio ambiente, lo que incrementa la posibilidad de vertidos y derrames que pueden poner en peligro la flora y fauna de la zona.

Frente a este tipo de prácticas, “el valor añadido que aporta el Grupo CLH es la calidad de las instalaciones de la compañía, que permite minimizar el riesgo de incidentes, ya que el suministro a las gabarras se realiza mediante modernos brazos de carga, que garantizan la seguridad de las operaciones y la protección del medio ambiente”, según señala el subdirector de Servicios Logísticos.

Otra ventaja añadida de las instalaciones de CLH en las que se realizan servicios de búnkering para los operadores, es que disponen de “avanzados sistemas informáticos, que permiten contar con toda la información de los suministros de forma rápida y fiable, y realizar un exhaustivo control de la calidad y trazabilidad de los productos”.

 

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Un sistema informático específico permite mantener informadas a todas las partes durante el suministro

Un sistema integrado para beneficio de todos

El Grupo CLH va a poner en explotación próximamente un nuevo sistema de información para gestionar el negocio de búnker. La jefa de Servicio a Clientes, Cristina Pérez, explica que “su principal ventaja será que todos los actores implicados en el suministro (operadores, gabarreros y consignatarios) podrán disponer de la información relacionada prácticamente en tiempo real”.

Hasta ahora, tanto los consignatarios, que son los representantes de los armadores (dueños) de los barcos en los puertos, como las empresas gabarreras eran dos grupos de interés que quedaban un poco al margen de las operaciones en lo que a información se refiere. “Por ello, CLH acordó con los operadores petrolíferos que estas figuras, que no intervienen directamente en el negocio, tuvieran acceso a aquellos datos que fueran de su interés, una mejora que los clientes han valorado muy positivamente porque beneficia a todas las partes”, señala Cristina Pérez.

A través de la aplicación informática SIO, el Sistema Integrado de Operadores de CLH, todos los actores participantes en las operaciones de suministro podrán conocer lo que acontece en ellas desde el inicio hasta el final, siempre garantizando la confidencialidad de cada uno.

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