La revista de la gente de
Número 22 - Segundo trimestre 2011
 

Instalaciones aeroportuarias, un servicio de altura
La compañía está presente en la mayoría de aeropuertos nacionales, en los que almacena y suministra combustible para aeronaves utilizando la última tecnología y con las máximas garantías de seguridad y eficiencia.

 

CLH Aviación está presente en 28 instalaciones aeroportuarias, donde realiza servicios de almacenamiento y suministro de combustible de aviación.

 

El Grupo CLH tiene un papel destacado en un gran número de aeropuertos españoles a través de CLH Aviación. La compañía, creada en 1997 y participada totalmente por CLH, desarrolla actividades de almacenamiento y suministro de combustible de aviación en 28 instalaciones aeroportuarias de la Península y las Islas Baleares.

Tanto el almacenamiento como el suministro, también llamado puesta a bordo, son actividades que se llevan a cabo en el aeropuerto, y por tanto en colaboración con el propio gestor aeroportuario. Jorge Guillén, director general de CLH Aviación, explica que “ésta es una de las principales diferencias de la actividad de Aviación, puesto que CLH construye las plantas de almacenamiento siguiendo sus propios criterios logísticos, mientras que CLH Aviación debe conjugar sus necesidades con las del gestor aeroportuario y las del resto de usuarios del aeropuerto”.

Actividad en instalaciones
CLH Aviación opera en aeropuertos muy diferentes entre sí, desde los más grandes y con mayor actividad, como es el caso de Madrid-Barajas (con cerca de 50 millones de pasajeros en 2009) hasta los que registran una actividad mucho menor, como el de Córdoba (apenas superó los 15.000 pasajeros el pasado año, según datos de Aena). Otra característica que distingue a unos aeropuertos de otros es el hidrante, un sistema subterráneo de tuberías que evita transportar el combustible en camiones cisterna por la plataforma del aeropuerto, lo que le convierte en un medio mucho más eficiente, seguro y ecológico.

¿Cuál es la actividad de CLH en los aeropuertos? José Luis Conde, subdirector de Explotación de Aviación, lo resume en tres procesos generales: “Recibimos el producto, lo almacenamos y lo entregamos”. El queroseno, también llamado Jet-A1, es el principal combustible de aviación, si bien los aviones con motor de combustión (en general, avionetas y helicópteros) utilizan gasolina 100-LL.

 

La compañía lleva el producto hasta los aeropuertos a través de oleoducto o por medio de camiones cisterna.

 

Almacenamiento de producto
Las instalaciones aeroportuarias reciben el combustible a través de oleoducto o por camión cisterna. Una vez en la instalación, el producto se almacena en tanques y, por último, se suministra a los aviones. Como explica Conde, “el queroseno es un producto muy delicado que requiere continuos controles de calidad para garantizar que cumple las especificaciones exigidas por la normativa internacional”. Con este fin se realizan pruebas exhaustivas en todas las fases del ciclo logístico.

En el proceso de recepción, el producto pasa por unas baterías de filtración para eliminar sólidos en suspensión y partículas de agua antes de ser almacenado en tanques, donde los controles son diarios para tener siempre la seguridad de que el combustible almacenado esté listo y en condiciones para el suministro.

Puesta a bordo
Una vez comprobado el buen estado del producto, se envía al hidrante para ser suministrado por medio de dispensers o al cargadero para que sean las unidades repostadoras las que hagan la puesta a bordo.

Los dispensers son vehículos especialmente concebidos para repostar aeronaves pero que no necesitan transportar combustible por las instalaciones aeroportuarias. No incorporan bomba, ya que están diseñados para conectarse a la toma de hidrante más cercana al avión y llevar a cabo el repostaje directamente, siendo así el suministro más seguro, económico y rápido. Por su parte, las unidades repostadoras son vehículos que se caracterizan por llevar una cisterna para transportar el producto y una bomba para el suministro. Se diferencian de los camiones cisterna tradicionales en que el depósito es de perfil bajo y mucho más ancho para poder acceder sin problemas debajo del ala de los aviones.

Ambos vehículos, al igual que los del resto de operadores, incorporan equipos de filtración, medidor de litros para contabilizar el producto suministrado y reguladores de presión y caudal para proteger los depósitos del avión. Hay que destacar que las pruebas para garantizar la calidad del producto se repiten de nuevo durante cada operación de puesta a bordo.

 

La gestión eficaz de los recursos técnicos y humanos permite llevar a cabo un servicio satisfactorio.

 

Los dispensers que pueden encontrarse en los aeropuertos son bastante similares, no así las unidades repostadoras, que en palabras de la jefa de Mantenimiento de Aviación, Cristina Jaraba, “son vehículos de diseño que se fabrican de acuerdo con las necesidades de los clientes y la operativa de las instalaciones”. Por ejemplo, la compañía ha tenido que adaptar sus vehículos para poder realizar el suministro en los nuevos aviones Airbus A380, puesto que tienen las bocas de carga a una altura superior a la habitual. Lo mismo sucede con aviones más pequeños que requieren carga bajo plano a poca altura. “Hacemos vehículos especiales para aviones especiales”, añade Jaraba.

Seguridad ante todo
La seguridad es el mayor valor añadido que distingue a los más de 160 vehículos, entre unidades repostadoras y dispensers, que tiene la compañía. “Sin duda, lo más significativo son los sistemas que incorporan”, explica la jefa de Mantenimiento de Aviación. “Podemos destacar los ‘interlocks', dispositivos que evitan la puesta en marcha del vehículo si todos los elementos del mismo (plataforma, manguera, etc.) no están correctamente colocados; el ‘deadman', un mecanismo que detiene el suministro si el operario abastecedor deja de pulsarlo; o el cable de masa, que evita la generación de electricidad estática”, señala.

Estos elementos de seguridad sirven para facilitar el trabajo de los operarios abastecedores, quienes tienen que actuar, además, con sentido de la prevención. El subdirector de Explotación de Aviación, José Luis Conde, apunta que “cada vez son más los vehículos que se posicionan cerca de un avión durante sus escalas y por ello es fundamental colocar bien el dispenser o la unidad repostadora durante el suministro. Una vez finalizada la operación de puesta a bordo, es necesario dar una vuelta alrededor del vehículo para verificar que todos los elementos utilizados están debidamente recogidos y que ningún otro vehículo o persona obstruye la salida”.

 

Las unidades repostadoras incorporan sistemas de control que garantizan la seguridad del suministro.

 

Es importante mencionar que tanto en las operaciones de almacenamiento como en las de puesta a bordo, CLH Aviación ha adecuado sus manuales operativos a las guías del Joint Inspection Group (JIG), que son los manuales internaciones de referencia en el sector. La compañía, además, como miembro de JIG, es responsable de traducir al español esta normativa internacional.

Organización eficiente
La estacionalidad es una de las características que más inciden en la actividad de CLH Aviación, especialmente en lo que a puesta a bordo se refiere. En determinadas épocas del año, como los meses de verano, el número de vuelos, y por consiguiente, el número de operaciones, aumenta de manera significativa. En estas circunstancias, la organización del equipo humano, así como de los recursos disponibles, determinará la eficiencia de las instalaciones y de los servicios ofrecidos a los clientes.

Todas las instalaciones aeroportuarias cuentan con un completo equipo humano que permite satisfacer con eficiencia y seguridad las necesidades de los clientes. En líneas generales, este equipo está formado por un responsable, personal técnico, mandos intermedios y operarios abastecedores. Estos últimos se incrementan significativamente en épocas de mayor necesidad para que la actividad no se vea condicionada por el aumento del número de vuelos.

“Y es aquí donde entra en juego la labor del responsable de la instalación”, asegura Jorge Guillén, director general de CLH Aviación, “ya que es fundamental optimizar los recursos con los que cuenta para ser capaz de sacar el trabajo adelante. De ese trabajo dependerá la buena gestión del aeropuerto”.

Este desafío se ve reflejado en los llamados ‘hubs', aeropuertos utilizados por las compañías aéreas para intercambiar pasajeros de sus vuelos en un breve periodo de tiempo. El de Palma de Mallorca es un buen ejemplo, ya que es habitual que en invierno se junten más de una treintena de vuelos de una misma compañía procedentes de distintas ciudades. Allí, los pasajeros cambian de avión para dirigirse a su destino final. La escala, como la puesta a bordo, debe ser lo más rápida posible. “Estas situaciones requieren una excelente planificación para satisfacer las necesidades del cliente y evitar que un vuelo retrase su salida por falta de suministro”, concluye Guillén.

 

Formación exhaustiva y continuada
 

 

 

La actividad de CLH Aviación, en palabras de su director general, Jorge Guillén, requiere una formación “continuada y estricta para poder desarrollar las actividades de la compañía con la seguridad y eficiencia que requieren”.

Por ello, CLH Aviación cuenta desde hace años con un centro de formación específico ubicado en la instalación aeroportuaria de Asturias. Allí, los operarios abastecedores y los mandos intermedios se forman tanto teórica como prácticamente para desempeñar futuras responsabilidades en sus instalaciones de destino.

Jorge Guillén explica que “la formación es impartida, tanto por monitores internos como externos, al personal de nuevo ingreso. También se realizan cursos de reciclaje a las personas que llevan más tiempo en la compañía. El programa que se imparte está centrado en el control de calidad del producto, en la operativa y en la seguridad”. De ese modo, añade, “conseguimos una preparación adecuada para que nuestro personal pueda desempeñar su trabajo con todas las garantías”.

 

 

[ Imprimir artículo ] [ < Volver ]

 

 


 

En sus instalaciones, CLH Aviación recibe, almacena y entrega el combustible a sus distintos clientes

Javier Bonet
Jefe de la instalación aeroportuaria de Barcelona

La clave para realizar eficientemente nuestro cometido está en el equipo de trabajo, en el apoyo que recibimos por parte de la dirección de Aviación y, en general, del Grupo CLH. Me gustaría destacar la profesionalidad de los operarios abastecedores, así como la implicación y capacitación técnica de todas las personas que trabajan en las instalaciones aeroportuarias, una actitud que nos permite seguir mejorando día a día.


Jacobo Díaz
Operario abastecedor de la instalación aeroportuaria de Sevilla

En nuestro trabajo, la formación previa es muy importante porque te aporta conocimientos esenciales para poder desarrollar las tareas con garantía. En el día a día, el éxito de nuestro cometido depende de un buen trabajo en equipo, especialmente cuando hay que desplazarse a otra instalación para suplir o reforzar sus plantillas o realizar las tareas de mantenimiento semestrales.


Ricardo García
Técnico de la instalación aeroportuaria de Palma de Mallorca

En el aeropuerto de Palma la carga de trabajo se multiplica sustancialmente en verano. Como consecuencia de esto, hay que gestionar los recursos de manera que el mantenimiento semestral o anual no coincida con la temporada alta. En el éxito de nuestro trabajo hay que destacar el compromiso de toda la plantilla, así como su responsabilidad y actitud positiva para sacar la operación adelante.


Fátima Dotor
Supervisora de la instalación aeroportuaria de Madrid-Barajas

La instalación aeroportuaria de Barajas es la que mayor número de vuelos atiende. Esto conlleva un gran trabajo de coordinación, ya que hay turnos durante las 24 horas del día. Por otra parte, la renovación de parte de la flota de vehículos ha supuesto una optimización de recursos que repercute en el tiempo de respuesta y, por tanto, en la satisfacción del cliente frente a una actitud profesional y resolutiva.


Javier Cañamero
Superintendete de la instalación aeroportuaria de Asturias

En la instalación aeroportuaria de Asturias tenemos el centro de formación. Al final acabas conociendo a casi todo el mundo porque por él pasan muchas de las personas de CLH Aviación. La formación previa es un buen medio para empezar a desenvolverte, pero pienso que la verdadera formación, llega en el día a día, durante el desempeño de nuestras funciones.


 

Carta del presidente | Entre nosotros | Noticias | Al día | Innova | A fondo | Toma nota | Las dos caras | Sector | De viaje por... | Te conviene | Contraportada

Copyright © 2006 CLH. Desarrollada por el Grupo Inforpress