Innovación para seguir creciendo
Con la puesta en marcha de un sistema de gestión de la innovación, el Grupo incorpora esta filosofía a todas sus actividades con el objetivo de mejorar su capacidad competitiva y obtener un claro valor añadido.
En el entorno actual, las empresas necesitan desarrollar nuevas políticas para seguir siendo competitivas. De acuerdo con las principales teorías económicas, tres factores son los que determinan el crecimiento: la inversión en capital, la inversión en recursos humanos y la productividad total de los factores. Los incrementos derivados de los dos primeros se maximizan por el tercero, que se centra básicamente en la innovación. Es decir, que a igualdad de capital y recursos humanos, el crecimiento será mayor cuanta más innovación haya.
La innovación puede definirse como la introducción de un nuevo, o significativamente mejorado, producto (bien o servicio), de un proceso, de un nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo en las prácticas internas de la empresa, la organización del lugar de trabajo o las relaciones externas. En el ámbito empresarial, este concepto constituye la evolución natural de los sistemas de calidad, es decir, las normas por las que se gestiona la calidad en una compañía con el fin de satisfacer las necesidades de sus clientes.
La compañía basa su gestión de calidad en la norma ISO 9001. De acuerdo con ella, la calidad se asienta en cuatro pilares: compromiso de la dirección, gestión por procesos, enfoque al cliente y mejora continua, concepto éste en el que se enmarca la innovación. Históricamente, CLH ha tenido una tendencia natural hacia la evolución en este sentido: instauró sus primeros controles de calidad casi de forma simultánea a la creación de la empresa; posteriormente, en 1995 implementó los sistemas de aseguramiento para, después, centrarse en los de excelencia. Ahora, los sistemas de innovación son el siguiente paso.
Modelos de innovación
De acuerdo con el director general de Recursos, Basilio Navarro, “la innovación está presente en la práctica totalidad de áreas de CLH, ya que se basa en hacer algo de forma distinta o suficientemente mejorada. Para innovar no hay que crear laboratorios ni disponer de equipos especiales, es suficiente con incluir este concepto en la gestión diaria”. Para ello nada mejor que sistematizar la innovación e incorporarla como una parte más de los procesos que se desarrollan en la compañía, ya que es el mejor camino para lograr una mayor eficiencia.
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La innovación ha permitido a CLH ofrecer a sus clientes servicios de aditivación diferenciada de productos. |
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Después de estudiar las prácticas del mercado al respecto, CLH ha encontrado dos marcos globales en los que inspirar sus sistemas de innovación. Uno es la norma española UNE 166.002, que podría considerarse como una extrapolación a la innovación de la ISO 9001 de calidad, y el modelo del Club Excelencia en Gestión, similar al modelo de excelencia EFQM pero igualmente trasladado a la innovación.
“Muchos de los aspectos que se incluyen en estos dos marcos son comunes a los sistemas de calidad en los que el Grupo CLH basa su gestión, por lo que una parte importante del trabajo de implantación ya está completado”, explica el subdirector de Calidad e Innovacion, Félix Gómez. “Ambos son susceptibles de ser auditados y certificados, una característica que supone un reconocimiento externo que aportará valor a la actividad de la compañía”, añade.
Implantación progresiva
La innovación siempre ha estado presente en el Grupo CLH, aunque no de una forma sistematizada. Con la adopción de los modelos mencionados, el objetivo es abordar los proyectos desde una perspectiva basada en esta idea.
Desde el punto de vista organizativo, se ha creado la Oficina de Proyectos de Innovación y Mejora, cuyo objetivo es, en palabras de Susana Moreno, jefa de Sistemas de Calidad y Actualización Tecnológica, “inventariar los proyectos y darles visibilidad para maximizar las aportaciones de las personas y evitar duplicar esfuerzos en trabajos paralelos, poner a disposición de las personas y los equipos herramientas y metodologías adecuadas, fomentar la participación y potenciar la aparición de ideas y sugerencias. En definitiva, ser más eficientes”. También se han incorporado nuevos miembros al Comité Técnico de Calidad para dinamizar el estudio, análisis y seguimiento de los proyectos.
Félix Gómez señala que “más adelante se profundizará en dos aspectos clave: la generación de ideas y el reconocimiento de las mismas. La finalidad es conocer y evitar que se pierda cualquier idea que surja en la compañía y reconocer la participación de las personas”.
Durante 2009, un total de 19 proyectos en CLH y 5 en CLH Aviación se han catalogado como de innovación, y se han certificado como tales por una empresa independiente. Se espera que este número vaya en aumento a medida que se asienten las citadas herramientas y se pongan en marcha otras nuevas
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El uso de reductores de fricción en el oleoducto ha conseguido maximizar la capacidad de transporte y disminuir el consumo de energía. |
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En la práctica
CLH ha desarrollado los proyectos de innovación distinguiendo los tres tipos de procesos que se llevan a cabo en la compañía: estratégicos, operativos y de soporte. En todos ellos se ha buscado potenciar la mejora y la innovación mediante una estructura similar a la de la matriz de Ansoff, que estructura las posibilidades de crecimiento de una compañía enfocado tanto a nuevos clientes como nuevos productos/servicios.
Existen muchos ejemplos de desarrollo de nuevos servicios para los actuales clientes de CLH. Uno de ellos es la puesta en marcha de servicios de aditivación, primero, y de aditivación diferenciada, después. Ambos cubrían una necesidad de los clientes y los mercados y abría la posibilidad de diferenciar productos. El servicio logístico de biocarburantes es otro ejemplo de ello.
CLH también persigue el crecimiento mediante la comercialización de sus actuales servicios a nuevos clientes/mercados. La potenciación del departamento de estrategia y desarrollo de negocio y el reciente acuerdo con Indra para la expansión exterior son muestras evidentes de su vocación por innovar también en los mercados en los que actúa.
En esta vocación no hay que olvidar la innovación en los servicios que actualmente CLH presta a sus clientes. Esta mejora se persigue mediante el análisis constante, optimización y reingeniería de todos los procesos, ya sean de soporte, operativos o estratégicos, con el fin de aumentar la eficiencia y ofrecer cada vez más valor añadido acompañado de una política de contención de precios. Los ejemplos en este ámbito son muy numerosos: la utilización en el oleoducto de aditivos reductores de fricción, que aumentan la capacidad de transporte y reducen el consumo energético; el desarrollo de la aplicación propia SPSS, que mejora la programación de los oleoductos consiguiendo programas de bombeo más optimizados; o el diseño por parte de CLH Aviación de una escalera remolcable para suministro de combustibles a aeronaves.
Todos ellos son sólo algunos de los muchos ejemplos que demuestran que la innovación es el mejor aliado para mejorar la competitividad del Grupo CLH y aportar valor añadido a las actividades que desarrolla.
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